Arte, televisión y solidaridad
Entrevista

Carlos Roldán López:
«La estética solidaria es sobre todo antisolidaria: incide en dar lo que sobra»

Introducción

Tres mini piezas sobre la solidaridad

Piezas breves

«El tipo muerto frente a la floristería»
Escena de Alejandro Jornet

«El amigo invisible (instrucciones para un sudoku)»
Escena de Ruth Vilar

«Agua de arroz»
Escena de Wladimir Veral




Alejandro Jornet exprés

Marruecos, 1956. Dramaturgo, actor, director escénico y, desde 1983, profesor titular de Interpretación de la Escuela Superior de Arte Dramático de Valencia. Cofundador y director artístico de la compañía MALPASO entre 1994 y 2003. Ha realizado más de 45 montajes, publicado una gran cantidad de textos y ensayos, y ha sido premiado como director y dramaturgo en varias ocasiones.

Algunos textos
publicados

—Retrato de un espacio en sombras.
—La mirada del gato.
—Mientras llueve sobre los cerdos.
—Agustus Monk a punto de perder la memoria.

Algunos ensayos

—Los gatos confusos (ser actor en tiempos acelerados)
—Las bragas de las colegialas.
—Sospechar futuros
.

Algunos premios

Max Aub 2004, por Augustus Monk a punto de perder la memoria.
—Carlos Arniches 1998, por La mirada del gato.
—Enrique Llovet 1996, por Retrato de un espacio en sombras.

En la web

Entrevista en Teína
Web de Alejandro Jornet
 

 

ESCENA DE ALEJANDRO JORNET, DRAMATURGO ESPAÑOL

El tipo muerto frente a la floristería

Alejandro Jornet
alejandrojornet [arroba] hotmail.com

Ilustración: Niko Fryd

 

se jodió el ordenador
olvidé las gafas armani en el lavabo del restaurante
el jueves me bajó la regla y aún anda por aquí
y esta mañana he visto morir a un tipo frente a una floristería.
fumo demasiado
y, a las dos de la madrugada, todo parece excesivo.
a lo mejor es que ni siquiera
soy consciente de que el edificio se está viniendo abajo,
escribo en el reverso de la factura
de unos zapatos de 270 euros.
cambio somníferos por un poco de marihuana.
odio meterme tanta química en el cuerpo
pero es martes y la calle
hace horas que está muerta.
me tendré que conformar con las pastillas de mierda.
mi padre ha dicho estás perdiendo el sentido
de la decencia y luego me ha dado una palmada en el culo
a modo de despedida.
pero la sangre nunca llega al río.
es todo como casual
cotidiano
demasiado conocido para llamar la atención.
he vuelto al restaurante a preguntar por mis gafas
he insultado al camarero y a una hija de puta
con dos toneladas de maquillaje que
decía no sé qué del civismo.
he perdido unas gafas de 190 euros
y pierdo tantas veces la paciencia que me estoy empezando
a aburrir
de mí.
dónde está la paz, escribo.
escribo por escribir.
luego tiro la factura del reverso poético al cubo de la basura.
porque es imposible creer
en lo que no se conoce.
y hasta soy capaz de reírme de tanta exageración
a la que me estoy aficionando.
porque no es verdad: la sangre ya nunca llega al río.
ni siquiera la que cada mes me revienta los ovarios.
las reglas dolorosas parecen un castigo.
pero, ¿de quién?
he vuelto al restaurante porque me duele
perder lo que no aprecio.
pienso en mi vida y me doy cuenta que la vida no se puede pensar
si acaso utilizar el recuerdo de algunos momentos
de luz como somnífero.
pero es difícil que funcione
cuando se ha perdido el hilo.
me jode lo del ordenador:
escribir convulsivamente a veces me tranquiliza.
no sé por qué.
como escuchar algunas suites para cello
de bach
o masturbarme en casa de mi padre
mientras él prepara la cena
y me supone viendo la televisión.
a veces me pregunto cuándo empieza a venirse
abajo el edificio
sin que nos demos cuenta.
cuándo empieza exactamente ese momento
en que ves como un tipo muere frente a una floristería
mientras piensas en las gafas armani que acabas de perder
y en que no vas a poder escribirlo
porque el ordenador se jodió.
cuándo empieza
¿lo sabes tú?

 

 

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