Solidaridad a sueldo

Contemos el mundo
de una manera responsable

Trabajar en red:
todos damos, todos recibimos

Los pobres con los pobres,
y los ricos con los ricos

Internet para las mujeres de Burkina Faso

Lecturas

Más realismo,
menos utopismo


Entrevistas

Susan George, politóloga:
«Si se quiere acabar con el hambre, hay que poner fin a la especulación financiera»

Yoani Sánchez, periodista:
«Le tengo mucha fe a las nuevas tecnologías y a los jóvenes frente a la momificación del proceso cubano»

Eloísa Nos Aldás, profesora de comunicación:
«Resulta prioritario el trabajo en comunicación para el cambio social»




Notas

1) Chinchilla, Mauricio, 2002, "Recursos tecnológicos para la solidaridad. Posibilidades de las Nuevas Tecnologías para el Tercer Sector". Original: Boletín Semanal nº 187 del SOI

2) APC (Asociación para el Progreso de las Comunicaciones Internet y TIC por el desarrollo sustentable y la justicia social).

3) Fundación Ajudant Ajudar. 

Enlaces para ampliar el tema

El crepúsculo del deber, de Gilles Lipovetky

Ecología Solidaria (video)

La globalización de la solidaridad

Canal solidario

Economía Solidaria 1

Economía Solidaria 2

Economía solidaria 3

Educar para la solidaridad

Copyleft, ética solidaria, socialismo

El camino hacia la ética solidaria, por Victoria Camps

LA POSÉTICA, web de Esther Díaz

Número sobre ONG en Teína

Número sobre moral contemporánea en Teína

 

LA TECNOLOGÍA PERMITE ASOCIARSE
PARA INTERVENIR EN LA SOCIEDAD

Trabajar en red:
todos damos, todos recibimos

 

Gracias a su bajo coste, alcance, interactividad y sencillez de manejo, la tecnología favorece que las personas se organicen por su cuenta. Esta clase de asociacionismo permite intervenir libremente en aquellos temas que a uno le interesan: ayudar en una catástrofe, encontrar donantes de órganos o incluso realizar una perfomance surrealista.

 

Martín Garrido
licmartingarrido[arroba]yahoo.es

 

«Más que una elección, fue la única posibilidad», afirma Yoani Sánchez refiriéndose a lo providencial que fue su encuentro con internet y los blogs. Pero su ejemplo es sólo uno entre miles. Las nuevas tecnologías, y sobre todo internet, representan una ventana al mundo para todo aquellos que necesiten plasmar sus ideas. Blogs, foros y redes sociales pueden servir así como eslabones solidarios para quienes carecen de acceso a otros medios de comunicación a gran escala. En el caso de las ONG o de algunos movimientos antisistema, por ejemplo, incluso constituye una herramienta básica en su manera de operar y en estructuras organizativas.

Internet es mucho más que un servicio para la descarga de archivos multimedia o para la promoción empresarial. Múltiples campañas solidarias eligen internet como canal estrella, pues constituye una vía rápida y de bajo coste con la que llegar a millones de usuarios en todo del planeta. Usan la Red para recaudar fondos con el fin de asistir a victimas de huracanes y para impulsar el comercio justo a través de tiendas on-line. Además, la herramienta ofrece posibilidad de respuesta instantánea, algo de lo que carecen la comunicación unidireccional de la televisión y la prensa.

La tecnología ha modificado la variable de temporalidad a un clic. Así, las manifestaciones se convocan mediante SMS, cadenas de correos electrónicos o mensajes en foros de discusión. Una de las organizaciones pioneras en este sentido fue el movimiento Recuperar las Calles (RLC). Lo explica Naomi Klein en su libro NO LOGO: «Desde 1995, el RLC asalta las calles más concurridas y las esquinas más importantes y llega hasta las carreteras, donde organiza fiestas espontáneas. De pronto, una multitud transforma de manera aparentemente casual una arteria ciudadana en un escenario surrealista. […] el lugar de encuentro se mantiene en secreto hasta el día de la celebración». Este sistema de organización les permitió extender las concentraciones a varios lugares en el mundo de forma simultánea.   

«Son múltiples las ONG, fundaciones o entidades no lucrativas que en la actualidad están utilizando las nuevas tecnologías como medio para ser más solidarios», señala por su parte el comunicador social y periodista Mauricio Chinchilla, en un articulo publicado por el Observatorio para la CiberSociedad (OCS)1. Internet ha abierto una puerta a los que carecen de recursos económicos para crear una logística o establecer una infraestructura. Ofrece un espacio virtual para desempeñar su labor sin la necesidad de invertir cantidades de dinero.

Chinchilla destaca una serie de instituciones que facilitan el acceso a la tecnología con el fin de aportar conocimiento técnico a los aspirantes a cibersolidarios. Por ejemplo, la APC2 (Asociación para el Progreso de las Comunicaciones Internet y TIC por el desarrollo sustentable y la justicia social). Este ente «apoya a organizaciones, movimientos sociales e individuos en el uso de la información y en las tecnologías de comunicación para construir comunidades e iniciativas estratégicas que tengan el propósito de realizar aportes significativos al desarrollo humano, la justicia social, las democracias participativas y las sociedades sostenibles». 

Otro ejemplo del uso de internet como canal solidario es la Fundación Ajudant Ajudar3. Esta «trabaja en red de un modo muy original, tratando de poner en comunicación, en línea, a posibles donantes y posibles receptores», apunta Chinchilla. Y explica: «El receptor de cualquier tipo de ayuda a su vez pasa a ser donante, ya que se compromete a dar un 10 por ciento de la ayuda recibida a otro colectivo o proyecto que considere que pueda necesitarlo. De este modo se favorece que se creen redes de solidaridad económica, entrando en una dinámica ya no dualista (dar-recibir), sino en una vía de extenderse de forma más global»