Cosas que suceden a nuestro cuerpo mientras dormimos

Hay numerosas razones por las que dormir es la actividad favorita de muchas personas. Esta parte pacífica de nuestro día es vital para nuestro bienestar físico y mental ; es un estado mental en el que podemos soñar, relajar, restaurar nuestra energía, etc.  Después de todo, pasamos un tercio de nuestra vida durmiendo.

A menudo tendemos a pensar que nuestro sueño es una actividad muy inactiva y tranquila, pero no es así en absoluto. No puedes imaginar cuántas cosas le suceden a nuestro cuerpo durante nuestro tiempo de sueño, aunque no tienes que preocuparte: son totalmente normales y ayudan al descanso del organismo para que, una vez estemos despiertos, vuelva a funcionar a pleno rendimiento. Sigue leyendo y aprende alguna de estas curiosidades:

  • La temperatura corporal baja: A medida que la mayoría de nuestros músculos se vuelven inactivos durante el sueño , el cuerpo quema menos calorías que durante el día, por lo que la temperatura corporal desciende. Los científicos han descubierto que la temperatura de su cuerpo suele ser más baja alrededor de las 2:30 de la madrugada.
  • El cuerpo se sacude: Las contracciones repentinas y las sacudidas hipnásicas se asocian principalmente con las primeras etapas del sueño. Por lo general , son inofensivos , pero pueden ser lo suficientemente fuertes como para despertarte.
  • La piel se repara: La capa superior de la piel está formada por células muertas muy compactas que se desprenden constantemente durante el día. En el sueño, la tasa metabólica de la piel se acelera y muchas de las células del cuerpo muestran un aumento de la producción y una reducción de la descomposición de las proteínas.
  • La garganta se estrecha: A diferencia de la mayoría de los otros músculos , los músculos de la garganta no se paralizan durante el sueño, ya que son necesarios para que podamos respirar. Sin embargo, están más relajados, haciendo que la garganta se estreche.
  • El sistema inmunológico está en su nivel más alto: Se ha demostrado que la falta de sueño afecta el sistema inmunológico; por lo tanto, si observas los primeros signos de una infección, intenta dormir todo lo que puedas para que el sistema inmunitario tenga tiempo de vencer la enfermedad.
  • La boca se seca: Como la saliva es principalmente necesaria para comer , y no comemos mientras dormimos, el flujo de saliva se reduce en la noche.
  • El cuerpo se hace más alto: Se ha descubierto que las personas pueden ser hasta varios centímetros más altas en la mañana que en la noche. Mientras duerme en una posición horizontal, su columna vertebral se extiende a medida que el peso de su cuerpo no la presiona.
  • El cerebro toma decisiones: Un estudio reciente ha encontrado que el cerebro puede procesar información y prepararse para las acciones durante el sueño, tomando decisiones efectivas mientras está inconsciente. De hecho, tu cerebro puede incluso hacer conexiones y descubrimientos importantes mientras duermes.

Todos lo creemos, pero no es real

A veces, no sabemos muy definir qué significa exactamente «ser culto» o «tener cultura«: se supone que se trata de tener un conocimiento amplio sobre un montón de temas, entre los que se encuentran las costumbres sociales y un cierto saber estar. La verdad, es que es difícil saber su significado, porque la palabra cultura tiene tantas acepciones y diferentes etimologías, que buscar una que se ajuste a todas las situaciones es difícil, así que nos ajustaremos a la más común, la de tener nociones sobre temas variados, se supone adquiridas por el esfuerzo intelectual de aprender y el amor por el conocimiento.

Porque, ya sabes, la cultura no ocupa lugar, o al menos eso dicen. Para empezar, es un gusto por supuesto hablar con cualquiera que tenga cultura, y beneficiarnos de ella a través del intercambio de ideas. Pero como estas ideas fueron durante mucho tiempo transmitidas de boca en boca, poco a poco se fueron distorsionando y distanciándose de la verdad, ya sea porque cada uno lo contó a su manera, o porque después se supo que no eran tan ciertas ni absolutas. ¿Te puedes creer que aún hoy, existen ciertos mitos que todos consideramos verdades absolutos, pero que no lo son y poco nos ha importado que se haya demostrado que es así? Fíjate cómo a veces, un error repetido millones de veces, puede convertirse en verdad:

  • Los perros ven en blanco y negro: Para nada, ven en color, aunque es cierto que en una gama más escasa que los humanos, y además sin tanta nitidez.
  • Los camellos llevan agua en sus jorobas: Lo que llevan en sus jibas no es agua, sino grasa; un compuesto de lípidos que les proporciona tanto alimento como hidratación.
  • Los rayos no caen dos veces en el mismo lugar: Quien dijera eso alguna vez, estaba echando por tierra la utilidad del pararrayos, porque ¿de qué serviría este objeto si sólo pudiera atrapar un sólo rayo en toda su existencia?
  • Los murciélagos son ciegos: No lo son, aunque es cierto que su vista no está muy desarrollada; como usan la ecolocación para orientarse y encontrar a sus presas, el sentido de la vista no les es muy necesario.
  • Los mentirosos no miran a los ojos: Bueno, eso nos gustaría creer, y mucho más que a nosotros a todos los que trabajan en el sistema judicial, para empezar. Nuestro cerebro tiene su propia química a la hora de permitirnos decir una mentira, pero por desgracia no da pistas tan claras como esa.
  • Los vikingos tenían cascos con cuernos: No hay una sola evidencia histórica de esto, así que se supone que esto fue un mito inventado por los cristianos, que veían en los invasores nórdicos al mismo demonio, con cuernos y rabo incluidos.
  • Los microondas pueden provocar cáncer: No, no pueden, y la razón es bastante simple, ya que no son «ionizantes». Solo la radiación UV de alta frecuencia, los rayos X y los rayos gamma tienen suficiente energía para liberar electrones de las moléculas.